
Este proyecto realizado para la formación de UX/UI, pertenece a un reto de rediseñar en plazo de 1 día la Home de la página web elrastro.org. Se otorgó total libertad creativa, con la única restricción de mantener en el nuevo diseño el emblema de el Ayuntamiento de Madrid y la estatua de Eloy Gonzalo.
El Rastro es un lugar que tiene un espacio en el corazón de todo madrileño, por lo que este proyecto adquiere un valor emocional importante. El objetivo era un rediseño total de la web, modernizar y optimizar la experiencia del usuario, facilitando la navegación y el acceso a información relevante sobre el mercadillo, para que la experiencia en esta fuera en consonancia con lo que significa El Rastro para toda persona que haya pisado la ciudad.
Mediante la modernización de la web, ofreciendo una estética moderna y atractiva, que vaya con las tendencias, pero sin perder de vista la esencia histórica que caracteriza a El Rastro, se buscan un incremento de la visibilidad e interacción de los usuarios, para atraer mayor cantidad de visitantes al lugar.
Existen varios aspectos claves que eran necesario optimizar para mejorar la experiencia del usuario, principalmente:

Al momento de crear el Sitemap, se decide por simplificar las opciones de menú, clasificando de una manera óptima y pasando de 16 opciones a 7, siguiendo un poco la Teoría de Miller, que afirma que el usuario es capaz de recordad de forma óptima 7 ítems (pudiendo ser +2 o -2) . Para la identificación de las categorías se usaron palabras bastantes sencillas y claves, que le permitirán al usuario reconocer de primera intención la ruta a tomar para realizar su tarea.


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Para este rediseño, era muy importante tener en consideración diversos factores que influyen en los usuarios que visitan El Rastro y lo que este significa. Para un madrileño, El Rastro es parte de su esencia, es su cultura, es su niñez, son los domingos con los abuelos, es ese lugar donde intercambiar cromos. Para el visitante, El Rastro es un pequeño rincón de la ciudad dónde descubre esa Madrid que aún se conserva castiza, e interactuar con su gente y su cultura.
Por esto, era clave asegurar que el rediseño mantuviera la autenticidad y mostrara el valor cultural de El Rastro. Se optó por usar una paleta de color en blanco y negro, con un imagen principal de un jóven del siglo pasado divirtiéndose en el mercadillo, acompañada con un mensaje que transmite emoción y nostalgia. Con la nueva jerarquización y organización del menú, se buscó mejorar la experiencia digital para motivar a nuevos visitantes a conocer un poco más sobre la historia de El Rastro y visitar este emblemático lugar.
El rediseño de El Rastro, a pesar de haber sido un reto de 24hrs, ha sido un proyecto con una gran carga emocional, por lo que este lugar significa para tanta gente. Después de ya casi 5 años viviendo en este país y haber ido en más de una ocasión a este lugar, poder hacer este rediseño e intentar trasmitir parte de su historia a través de mi trabajo, me permitió reflexionar sobre la manera en que el diseño puede capturar y preservar la esencia cultural de un lugar, y cómo pequeños detalles en la experiencia digital pueden conectar profundamente con los usuarios."











